¿Qué se hizo allá?

Actividades

Estudiantes Participantes

Testimonios

  • Estos niños me enseñaron que siempre hay oportunidad de salir adelante, no importa lo poco que se tenga o lo mal que se esté, y la importancia de la alegría ente todo. Esta experiencia me hizo convencerme de que quiero dedicarme al mundo de la empresa social.

    Andrés Cordero
    Tanzania 2014
  • El proyecto indudablemente me ayudó a aprender mucho. Siento que por ser el más joven, tuve la oportunidad de formarme bastante gracias a la participación de compañeros mayores y afortunadamente capaces y experimentados. En cuanto a la experiencia en sí de estar en África, fue una gran instancia para conocer los modelos mentales, la cultura y la manera en que se enfrentan ciertos problemas comunes a cualquier nación, pero en un nuevo lugar. La experiencia me cambió la manera en que veo el mundo, en estar consciente en las oportunidades que existen para aportar y, por supuesto, saber que el mundo es para nada homogéneo.

    Carlos García
    Tanzania 2014
  • Esta experiencia sin duda marca un antes y después en mi vida. Siento que cambia mi estilo de vida lo cual incluye la perspectiva de como veo mis estudios y futuro. Los niños que conocí son tan pobres materialmente pero tan ricos espiritualmente, que sin duda me hace valorar todo de una manera distinta. Desde mi familia, mis amigos, las relaciones personales, el compartir, hasta qué tan llena esta mi vida de cosas que realmente no necesito y no me ayudan a ser feliz. Esta experiencia me mueve a trabajar en un futuro por cosas que de verdad afecten y cambien personas para bien. Aunque suene cliché, me encantaría trabajar en algo que tenga un impacto directo en mejorar el país en el que vivimos. La Escuela nos da un montón de herramientas para poder generar algo así y creo que la Ingeniería cobra sentido cuando se pone al servicio de los demás.

    Cristóbal Bisso
    Tanzania 2014
  • Como persona, al conocer la realidad Africana siento que las cosas las veo desde otro punto de vista y entiendo aún mejor que somos afortunados de vivir en la realidad que vivimos. La cercanía con la gente me hizo recuperar una especie de compromiso con la sociedad que en algún momento vi nublada.

    Cristóbal Torres
    Tanzania 2014
  • Con IUCDF se reafirmó mi convicción de que con muy poco se puede hacer mucho y me dan ganas de emprender proyectos que generen cambios reales, sustantivos como la construcción de escuelas.

    Felipe Herrera
    Tanzania 2014
  • A mi parecer esta experiencia me abrió un poco los ojos a que se pueden hacer más cosas, que hay distintos caminos, que probablemente no cambie el mundo, pero que hacer cosas con sentido me llenarían más. Actualmente estoy trabajando en proyectos más sociales y estoy clarísima de qué es lo que quiero hacer al respecto en el futuro cercano y lejano.

    Fernanda Alcázar
    Tanzania 2014
  • Yo creo que lo que más aprendí fue que somos capaces de lograr lo que sea que uno se proponga. Muchas veces dudé, tuve miedo de ir, pero ahora en retrospectiva me enorgullezco muchísimo de lo logrado. Ahora siempre pienso, "chuta estuve en áfrica, en un bus de 13 horas en panne y no voy a poder hacer esto...". Y segundo y más importante, los niños en áfrica me enseñaron que hay personas en el mundo que están viviendo a otro ritmo, otro sistema y otro paradigma. Que son felices con lo mínimo, y que somos nosotros los que tenemos que aprender de su espíritu.

    Francisco Carrasco
    Tanzania 2014
  • Fue inolvidable. Un país social y culturalmente muy distinto a lo que estamos acostumbrados. Los niños del orfanato nos marcaron. Enfrentados a una gran pobreza material, nos hicieron reflexionar sobre las oportunidades que tenemos en Chile, que son muchas más que las que ellos tienen en el día a día.
    Jorge Geldres
    Tanzania 2014
  • Resumir lo vivido en un par de líneas es impensado, durante estas tres semanas conocimos un mundo nuevo. Uno aprende a disfrutar de las cosas sencillas, donde no se hacen planes… sino que uno vive cada momento sin pensar en mañana. Se extraña el estilo de África, el hakuna matata, un ritmo lento que te hace apreciar la maravillas del mundo. Ver felicidad en la pobreza y la miseria, donde la falta de oportunidades y de una familia pasan a segundo plano al tener un techo, comida y educación. La palabra que más oí en todo el viaje fue también la primera que aprendí en swahili… ASANTE, que significa GRACIAS, la gente agradecía cada instante como enseñarle a los niños a jugar el famoso cachipún, bailar el chuchu-ua, hacer una fogata, conversar con ellos e incluso escuche el famoso asante cuando ellos se convertían en los profesores, te regalaban su tiempo y te enseñaban a hablar swahili con tanta paciencia y amor. Volver a Chile es súper doloroso pero necesario para valorar las inmensas oportunidades que tenemos. No ha pasado mas de un día desde nuestra llegada y siento que mi corazón se quedo allá, porque lo que se puede decir que entregamos allá, no esta ni cerca comparado a lo que recibimos… ASANTE SANA!
    Josefa Lucas
    Tanzania 2014
  • En África aprendí muchísimas cosas que son difíciles de poner en palabras. La riqueza de la vida se encuentra en compartir lo que uno tiene. Este Proyecto me impactó muchísimo. Al principio no me di mucha cuenta, pero con el pasar de los meses todos mis seres queridos me dijeron que había vuelto distinta, en el sentido de que me dejaron de importar cosas que antes para mi eran cruciales.

    Olivia Sánchez
    Tanzania 2014
  • El mayor aprendizaje que sacamos no fue del trabajo en sí mismo, ni de los sacerdotes ni de nuestros compañeros. El mayor aprendizaje viene de los niños. De Chile salimos con la idea y las ganas de trabajar mucho en la construcción y de enseñarle lo más posible a estos niños. Pero fueron ellos los que, a través de su alegría y fe, nos enseñaron a nosotros. Estos niños son pobres y a la vez son ricos. Son pobres porque su riqueza material es casi nula, y sus posesiones se pueden contar con los dedos: dos poleras, un pantalón, un calzoncillo, sandalias y su rosario. Pero poseen una riqueza espiritual muy grande. Esto último se ejemplifica con la despedida, en la que les regalamos una foto, una carta y una polera. Ellos, en cambio, nos regalaron la promesa de rezar todos los días por nosotros. Personalmente, creo que esa dedicación diaria de pensar en el bienestar del otro vale más que mil fotos, mil cartas y diez mil poleras. Simon, uno de los niños del lugar, me preguntó si volveríamos el otro año. Le respondí que era difícil, que lo más seguro era que no. Y me preguntó: ¿Por qué es difícil? Y ahí no supe qué responder, porque ya no tenía la respuesta. Antes hubiera dicho: por la plata, por la logística, por los permisos, por el viaje. Pero después de verlos a ellos haciendo cálculos difíciles mentalmente, haciendo un compás con solo una hoja de papel, estudiando hasta muy tarde en la noche, después de ver a los ciegos haciendo figuras de arcilla, después de ver a Joshua, un ciego, andando en bicicleta y a Baraka aprendiendo inglés tan rápido, nada parece imposible. Si estos niños, que ven a su familia (si es que tienen) una semana al año, que se duchan con agua de pozo, que comen con la mano y que juegan fútbol a pie descalzo son más felices que cualquiera de nosotros, entonces cambiar el mundo es más fácil de lo que creemos.
    Sebastián Corthorn
    Tanzania 2014
  • Personalmente, creo que lo que más aprendí después de la experiencia fue a valorar cada una de las posibilidades que la vida nos entrega, así como también lo que es una buena organización y comprensión hacia el resto de tus compañeros al momento de trabajar en equipo. Como estudiante, logró hacerme abrir los ojos de una manera muy positiva, tras lo cual es posible valorar de mejor manera cada una de las oportunidades y facilidades que la realidad chilena nos entrega para realizar nuestros estudios. Me pasó que, apenas regresamos a Chile, lo cual fue directo a clases, me impactó ver toda la tecnología y facilidades con que contamos en la sala de clases, comparado con los métodos aplicados en los colegios con que trabajamos en Tabora. Ese impacto es aún mayor al momento de considerar que trabajamos con colegios cuya realidad está muy por sobre la verdadera realidad de los colegios públicos en Tanzania y África.

    Stefan Verbeken
    Tanzania 2014
  • Estos niños llevan un estilo de vida que es tan, tan diferente al nuestro... son las personas más pobres que conozco pero son por lejos las más felices. Me quedo con "Haraka haraka haina baraka", que es como vivir más tranquilo. A pesar de uno querer hacer muchas cosas en la vida, sino te das los tiempos para reflexionar y entender por qué estás haciendo las cosas, no tiene mucho sentido hacer tanto. Uno se preocupa de cosas tan mínimas, tan idiotas que no tienen ningun sentido, y allá teniendo nada, eres mucho más feliz. Esta experiencia me cambió mucho la forma de ver la vida, el ritmo de vida, dejar de ser un robot y empezar a ser más persona.

    Tomás García
    Tanzania 2014
  • Aprendí la difícil vida que viven en otras partes, que uno no se llega a imaginar, y a valorar la vida que tenemos ahora, cada detalle! Aprendí a ver la suerte que tenemos, a valorar las cosas. Fue una experiencia increíble que ojalá la vivan la mayor cantidad de ingenieros y personas en general, de verdad cambia la forma de ver las cosas y es lo que este país necesita. Me cambió mi visión sobre en qué quiero trabajar en el futuro. Mi especialidad es biotecnología, y me gustaría intentar relacionar la parte de ciencias médicas con el área social.

    Valentina Achondo
    Tanzania 2014
  • Aprendí a darme tiempo para meditar y pensar en las cosas que hago en el día a día. A darle sentido a cada cosa y no hacerlas porque si. Segundo, aprendí a desprenderme de las cosas materiales, que muchas veces pienso que son necesarios. Vivir de forma más liviana y no depender de este tipo de cosas me ha hecho muy bien.

    Valentina Suárez
    Tanzania 2014
  • Esta experiencia me volvió a poner en el foco de hacer las cosas que me gustan y apasionan. Fue clave para sacarme de una peligrosa inercia. Dentro de mis planes a futuro, puse en mi agenda la opción de dedicarme a emprendimientos sociales o fundaciones.